top of page
EN 2007, CUANDO AÚN NO EXISTÍAN

Instagram o Facebook (al menos no para nosotros los brasileños), mi pasatiempo favorito era escribir: crónicas, poemas, a veces alguna crítica cruzada.
Internet seguía siendo un lugar para leer, callar y compartir. Había blogs, textos anticuados y puntos.
Con el tiempo, la tecnología me ha dado mucho, ¡es cierto! Pero también me ha quitado algo precioso: este antiguo y magnífico hábito de escribir sin prisas, sin algoritmos, sin rendimiento.
Ahora, cansada de los feeds, las selfies, los #tbts y la obligación de estar siempre visible, decidí volver. Volver a ser quien soy cuando no estoy en modo avión.
Este blog es mi intento de reconectar con mi esencia: sentimientos, comas y textos, como si todavía fuera 2007.
bottom of page